Teatro al aire libre, el sueño de una noche de verano


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Admitámoslo. Uno de los grandes placeres culturales del buen tiempo es poder disfrutar de un buen espectáculo teatral al aire libre. Dicho de otro modo: el sueño de una noche de verano bien puede estar en una función bajo las estrellas. Y aunque nos parezca extraño o excepcional, lo cierto es que los seres humanos siempre hemos representado el teatro al aire libre: así­ lo hicieron los griegos, así­ los romanos, así­ los trovadores medievales y así­ culturas de refinado gusto artí­stico como los chinos o la mayor parte de las civilizaciones precolombinas.

Cuando llega el buen tiempo, florecen por doquier los escenarios al aire libre: cines de verano con olor a palomitas, sillas plegables de las abuelas y niños correteando, happenings callejeros de todo pelaje, funciones teatrales medio improvisadas en la plaza mayor… Sí­, es cierto que a veces suponen más un evento festivo que propiamente un evento cultural, pero también existen programaciones de alto nivel que se desarrollan al aire libre. Este es un pequeño listado de escenarios de gran renombre:

El Teatro de Epidauro. Es el escenario europeo en activo más antiguo, construido en el siglo IV a.C. por Polí­cleto el Joven. Está muy bien conservado, tiene capacidad para 14.000 espectadores y es el escenario de lujo del Greek Festival. Este año 2009 hay funciones hasta el 22 de agosto.

El Teatro Romano de Mérida inició su programación «˜moderna’ en los años de la República y desde entonces ha venido celebrando anualmente el festival de teatro clásico, cuyas joyas son el teatro (6.000 espectadores) y el anfiteatro (15.000). Este verano el festival se cierra el 30 de agosto, con funciones diarias de Medea del 20 al 30.

El Teatre Grec de Barcelona: de griego sólo tiene la forma, porque fue construido en 1929 por el arquitecto municipal Rubió i Tudurí­. Lo estrenó Margarida Xirgu en el papel de Electra, y desde 1976 alberga el Festival Grec.

El Corral de Comedias de Almagro es un escenario mucho más í­ntimo y menos grandilocuente que los teatros clásicos, y es una auténtica joya del mundo de las tablas. Es el patio de comedias mejor conservado del mundo, y el espacio tiene una personalidad y una fuerza capaz de atraer a los mejores actores de los cinco continentes. El laberinto de entradas, salidas y escaleras es un auténtico caramelo para los directores.

El Teatro Romano de Sagunto: más pequeño que su «˜hermano’ emeritense, el escenario clásico de Sagunto acoge cada verano, de finales de julio a finales de agosto, el festival de teatro, música y danza Sagunt a Escena.

Edinburgh Fringe Festival: sin duda el Fringe es el «˜must’ del teatro callejero mundial, una de las grandes citas anuales del calendario de eventos en las Islas Británicas, con centenares de grupos y compañí­as de altí­sima calidad. Este año se celebra del 7 al 31 de agosto.

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