Entrevista con Hélène Mugot, la artista de la luz


En las obras de Hélène Mugot la luz se convierte en esculturas. Luz de lágrimas de cristal expuestas en el Museu do Dinheiro de Lisboa, que refleja e introduce a los espectadores en una nueva narrativa artística. Hélène Mugot es una de las artistas que participan en la exposición colectiva “Escutar as aguas”, comisariada por la Fundación François Schneider, y que se puede visitar hasta el 12 de septiembre. Ella misma reconstruye su trayectoria como poeta, artista y profesora en un almuerzo en el lisboeta Café São Bento, frecuentado en ocasiones por Jeremy Irons.

Hélène Mugot nació en Argelia, estudió arte en la Sorbonne y en la École Nationale Supérieure des Artes de París entre 1972 y 1977. Durante su carrera, sus obras han sido adquiridas por colecciones importantes como la Fundación François Schneider; el MNAM, el Centro Georges Pompidou o el Museo de Holografía de Nueva York. Sus exposiciones más destacadas incluyen centros como el Musée des Artes Décoratifs de  París o el Musée Mandet de Riom, entre muchos otros.

La luz y el reflejo son importantes en su arte, ¿no le parece?

¡Sí! la refracción, la refacción de transmisión, todos los viajes de la luz sobre pantallas diferentes, sobre los materiales que transportan la luz y la hacen visible, compone el retrato de este oscuro objeto de deseo.

Hélène MugotDesde su proyecto “Marriage” 1983, que forma parte de la colección del MNAM – Georges Pompidou, sentimos una cierta dispersión o fragmentación en su obra. ¿A qué se debe?

 NOCES no es exactamente “El matrimonio”. Es el nombre que se da a la operación en la cual los elementos diferentes se funden. Este pedazo era el primero donde, por la pintura fluorescente sobre trozos de pasta de papel, trato de dejar la materia para llegar a la luz. Esto genera una explosión de volcán. Cada fragmento también fue pintado sobre el revés en fluorescente amarillo para crear la aureola alrededor. Para mí, el mundo es una fragmentación continua que el artista, tiene que mostrar desde su origen.

La obra “Icarus” es un trabajo relacionado con el Sol, la Luz y la Muerte. ¿Puede explicarnos un poco más?

 Este trabajo expresa el mito de Ícaro que, con las alas hechas por su padre Dedalus, se fuga del laberinto y, atraído por la luz, vuela cerca del sol. Sube y se cae cuando la cera de las alas se derrite. Esta es la metáfora del investigador poético. Las formas traducen este doble movimiento. Dentro, un punto blanco ligero se hace cada vez más grande, y al mismo tiempo el tamaño de las fotografías se hace cada vez más pequeño. Ascenso y caída. ¡La realización de esta fotografía imposible es un secreto de fabricación!

Viendo sus exposiciones, nos damos cuenta de que trabaja con muchas instituciones religiosas, especialmente en Francia. ¿Cómo es su experiencia de trabajo con la Iglesia?

Expongo a veces en edificios patrimoniales, iglesias profanadas generalmente, pero no siempre. Me gusta, trato de establecer un diálogo con la vieja arquitectura. Es un placer  casarse con el pasado y el presente. También he creado para la Iglesia. Mi trabajo, que está lleno de la memoria de viejos mitos (el griego, budista, latino, judío, cristiano, amerindio…) encuentra fácilmente la liturgia de iglesia. He tenido el honor de crear un tabernáculo para la capilla de adoración en la catedral de Troyes (Francia). También he concebido una refacción interior para una pequeña iglesia romana sobre el río de Ródano. La creación debe tener una función simbólica para mí.

En su trabajo también encontramos referencias a la ópera. ¿Por qué?

Por la misma razón, la ópera está llena de mitos. Es una obra de arte total que recopila todas las artes. En mi caso, trabajar con la luz es una forma de unirme a la música. Mis obras actuales son una especie de óperas.

 Su trabajo “Tears Wall”, de 1992, expuesto en el Museu do Dinheiro, está formado por 400 lágrimas de cristal sobre una pared. Pero en su obra “Tears and Blood”, de 2004, sentimos una cierta continuidad, se para de llorar y empieza a sangrar. ¿Es correcto?

No exactamente. Siempre me ha asombrado que las lágrimas aparezcan indistintamente como consecuencia de la tristeza o la alegría. Esa es la esencia de mi creación: expresar al mismo tiempo los opuestos.

“Blood and tears” fue un encargo para una exposición sobre María Magdalena y su amor por Jesús Cristo y sus lágrimas sobre sus pies ensangrentados. Construí una gran pared donde el medio está formado con lágrimas rojas de cristal, y abrazado por dos paneles hechos con cristal transparente.

En su opinión, ¿qué futuro depara al arte? ¿Cuál será su próximo proyecto?

Cuando expongo mi obra, da respuestas a mucha gente cansada del narcisista Mercado del arte. Mi próximo proyecto es crear una escenografía luminosa para un concierto barroco con música de Scarlatti en la Abadía de Royaumont (Francia). Mi segundo proyecto será “Exodus”, pero prefiero no adelantar nada…

Francisco Lacerda
Francisco Lacerda
Artista y crítico cultural |

Francisco Lacerda es un crítico de arte independiente portugués, comisario y artista. Ha comisariado más de 50 exposiciones en museos, galerías de arte, centros culturales, hoteles de lujo y espacios independientes. La mayoría de ellos en Portugal, España, Reino Unido y Qatar. Francisco Lacerda es miembro de GIA Alumni Portugal y Reino Unido, tiene experiencia en negocios de arte y derecho internacional (SIA - Sotheby´s Institute of Art, Londres), Study of Color (SNBA - Sociedade Nacional de Belas Artes, Lisboa), Gems and Diamonds (GIA - Gemmological Institute of America, Londres) y Gestión (ISG - Instituto Superior de Gestión, Lisboa). Colabora como corresponsal cultural del blog Eurostars Cooltura con entrevistas a personalidades del mundo de la cultura desde 2018.