Daniel Monzón: “Yucatán’ es una comedia de personajes”


El director de cine, guionista y ganador de un Premio Goya Daniel Monzón (Palma de Mallorca, 1968), está ultimando los detalles de Yucatán, su próxima película. Mientras supervisa la posproducción del film en Barcelona, se aloja en el hotel Exe Cristal Palace 4* (antiguo Eurostars Cristal Palace *) y nos habla de esta comedia de acción rodada en un crucero que surca el Atlántico. A bordo viajan los personajes de Luis Tosar – que repite con Monzón tras Celda 211 (2009) y El niño (2014)-, Stephanie Cayo, Rodrigo de la Serna y Toni Acosta, entre otros.

Producida por Telecinco Cinema e Ikiru Films, con la colaboración de Mediaset España y Movistar +, Yucatán se estrena el 31 de agosto. Mientras no llega a la gran pantalla, le pedimos a Daniel Monzón que nos permita acompañarlo en este viaje trasatlántico que parte de Barcelona rumbo a México, pasando por Casablanca, Tenerife, y Brasil.

Daniel Monzón¿Cómo va la posproducción de Yucatán?

Realmente bien, estamos en la recta final y estoy emocionado. Esta etapa de posproducción está siendo muy trabajosa porque aunque la apariencia de la película es muy ligera, hay mucho trabajo detrás para que lo parezca. El resultado está superando mis expectativas. Hemos hecho algún pase con espectadores y se lo han pasado en grande y han salido conmovidos.

Después de dramas como Celda 211 (2009) o El niño (2014), ¿por qué ha decidido regresar a la comedia? No hacía una desde El robo más grande jamás contado (2002).

Después de los tres años que pasan con cada proyecto, te entra el vértigo de no saber qué hacer a continuación, en qué embarcarme. Estaba una mañana dándole vueltas a tres o cuatro ideas mientras mi hija Sofía, de 9 años desayuba. Le dije, “Sofía, ¿qué película hago?” Me miró con esa verdad lapidaria que tienen los niños y respondió: “Yo haría la que más me va a divertir hacer y que más le va a divertir a la gente ver”. Entonces pensé, tienes toda la razón.

La comedia es un género que nunca he abandonado, de hecho Celda 2011 tiene guiños cómicos. La vida no tiene sentido si uno no le pone humor. Contrariamente a lo que se suele pensar, la mejor forma de decir algo es la comedia. Lo decía Bernard Shaw, si quieres decir algo hazles reír. Directores como Billy Wilder o Frank Capra son referentes de obras maestras en las que te ríes pero tienen una carga de profundidad de lo más incisiva.

Sin querer compararme con ellos, Yucatán también tiene cosas que decir a través del entretenimiento, la diversión y la aventura. A mí me gustan mucho los retos, y esta es una película que recorre caminos muy distintos a las últimas que he hecho. Es una comedia clásica, una película de aventuras y, sobre todo, de personajes. Esa es la diferencia entre una película de pasar el rato y una que te llevas contigo. Yo hago cine porque el cine me ha dado tantísimo que trato de hacer el mismo regalo, es una justa correspondencia. Para mí el mayor premio que puede haber es darle a la gente emoción.

En esta película trabaja de nuevo con Luis Tosar (El corazón del guerrero, Celda 211El niño), ¿cuál será su papel?

Luis Tosar tiene una cosa y es que, haga lo que haga, lo hace bien, siempre está estupendo. En cada papel hace una creación muy distinta, Malamadre es un personaje que ha quedado, y Jesús, el personaje que hacía en El Niño, para mí es aún más sutil, más rico.

“Luis Tosar siempre está estupendo, haga lo que haga”

Luis es un hombre divertidísimo y conozco sus posibilidades, le he visto cantar, bailar… y es algo que hace en esta película. Es una faceta suya poco conocida pero muy refrescante, un personaje de comedia clásica. Con Rodrigo de la Serna compone una pareja de estafadores con una rivalidad encarnizada de la que saltan chispas.

¿Qué otros personajes hay?

Es un reparto muy fresco, muy coral. Hay una docena de personajes bullendo en la película, al estilo de comedias americanas como las de Robert Altman. Stephanie Cayo es una mujer con un glamour de otra época. Es la vedette del espectáculo del crucero por la que estos dos personajes son rivales. Otro de los protagonistas está interpretado por Joan Pera, una de las grandes revelaciones de la película para quienes no lo conozcan.

¿Cómo se documentó para preparar la película?

En la película hay una conjunción de acentos (español, argentino, peruano, brasileño…) porque en los cruceros hay gente de muchos países. Lo primero que hice con mi guionista Jorge Guerricaechevarría fue embarcarnos en un crucero para experimentarlo a fondo. Cruzamos el Atlántico y estuvimos hablando con los pasajeros y viviendo el universo cruceril.

“Para preparar la película embarcamos en un crucero y cruzamos el Atlántico”

Así surgió esta boat movie en la que los personajes recalan en distintos lugares exóticos. El crucero parte de Barcelona, recala en Casablanca, luego en Tenerife, se detiene en Brasil y termina en Cancún, en la selva de Yucatán. Desembarqué para rodar, y el día antes de empezar embarqué a los actores para que acabasen de asentar el trabajo de interiorización de los personajes. Todos los actores disfrutan tanto que le otorgan un alma grande a la película.

Un crucero es un pequeño mundo que se traslada por el mar, y como dice el personaje de Rodrigo de la Serna, invita a los cruceristas (y a los espectadores) a que disfruten. Es una película muy movida y vistosa, al terminar tienes la sensación de haber pasado por todos esos sitios.

Descríbanos ese espacio de fantasía dentro del crucero.

El crucero pretende crear una burbuja en el que las preocupaciones del pasajero se disuelvan, todo está pensado para la diversión. Tiene números musicales con aroma clásico. La película no deja de tener su carga dramática, en esta búsqueda de felicidad hay lugar para gente menos bienintencionada. Ese contraste tiene mucha fuerza.

¿Tiene algún proyecto en mente para más adelante?

Yo siempre tengo varios proyectos rondando, ahora estoy en ese momento en que me hago una lista y en los viajes y en las noches solitarias en un hotel como el Exe Cristal Palace 4* fantaseo sobre por dónde me apetece tirar a continuación. No sé por cuál optaré todavía, pero seguro que haré otra película.

Por: Elena Jorreto