Cristina López Barrio: “La literatura nos ayudan a ponernos en movimiento y salir de nuestro letargo”


Cristina López Barrio presentó ayer su novela Niebla en Tánger en la cata literaria Wine & Books del hotel Eurostars Casa de La Lírica 4*. La escritora madrileña acudió a la cita acompañada de Petra Pappová, profesora de Literatura Española en la Universidad Constantino el Filósofo de Nitra, y traductora al eslovaco de su libro La casa de los amores imposibles. Juntas analizaron esta obra finalista del Premio Planeta 2017.

A continuación compartimos una entrevista con la autora realizada antes del encuentro.

¿Cómo se le ocurrió esta historia? 

La novela surge del personaje de Flora Gascón. Yo quería escribir la historia de una mujer que vive atrapada en una vida que no quiere vivir y no sabe cómo cambiar. Quería que fuera el proceso que sufre esta mujer hasta que consigue ser valiente y arriesgarse para cambiar su vida.

Realiza un viaje en busca de quién es y me resultaba muy atractiva la idea de que el detonante que la iba a hacer ponerse en movimiento iba a ser el misterio que encierra un libro. Quería resaltar ese poder que tiene la literatura, que nos ayudan a ponernos en movimiento y salir de nuestro letargo.

Cristina López Barrio, Wine & Books¿Cómo era Tánger a principios del s.XX?

Tuvo que ser un ambiente fascinante, porque es una fuente inagotable de inspiración para los escritores. De hecho hay un género que es la novela tangerina. Aunque no lo pude conocer, tuve la documentación emocional al conocer a Rachel Muyal, que es judía sefardí y vivió esa época. A través de sus historias pude hacerme una idea de cómo ese Tánger cosmopolita, que era una ciudad frontera, la puerta de África, un crisol de culturas que convivían en perfecta armonía en esa época. También estaba la cultura bereber, las mujeres del Rif y el ambiente cosmopolita.

¿La Aixa Kandisha se inspira en alguna leyenda judía?

La Aixa Kandisha es una mujer con patas de cabra y torso femenino, que aparecía en las noches de viento y las mujeres pedían que se llevase a los hombres de los que querían librarse. La descubrí leyendo La vida perra de Juanita Narboni, de Ángel Vázquez, y me pareció muy atractiva la figura de esta mujer, que era una especie de hombre del saco en femenino.

Ángel Vazquéz dice que en la ciudad nadie era del todo judío, cristiano ni musulmán, sino que eran lo quería el viento. Esa ideal del viento como algo que pone las cosas en movimiento, que es lo que necesita mi personaje, con su vida estancada.

“Terminé de escribir la novela en un hotel. Me gusta que me hagan sentirme bien”

Otro personaje, este histórico, que aparece en el libro es Ibn Battuta. ¿Quién fue?

Ibn Battuta fue un viajero como Marco Polo. Era musulmán y se dedicó a recorrer el mundo en la Edad Media. Visité su tumba en Tánger, que está en un lugar muy recóndito. Me pareció un escenario muy bueno para introducirlo en la trama.

Marina, la protagonista de la novela, dirige un hotel creado por ella. ¿Cómo son los hoteles en Tánger?

Yo me inspiré en un hotel que se llama Mimi Calpe, que está muy cerca del puerto, en una calle muy bulliciosa donde hay un mercado. Es un hotel completamente afrancesado, un remanso de paz con unas escaleras de piedra que dan a un jardín maravilloso. Me gusta encontrar esta sensación de hogar en los hoteles, que invita a quedarte, a leer. De hecho, yo terminé de escribir la novela en este hotel. Yo, que trabajo en los hoteles, me gusta que tengan personalidad y que me hagan sentirme bien.

Al finalizar el encuentro, en el turno de preguntas, Cristina López Barrio animó a los lectores a “que sientan que son los héroes de sus vidas, que la aventura les espera, que viajen y encuentren su Ítaca”. Nos unimos a su deseo.

Cristina López Barrio