Un paseo por Bruselas, capital mundial del cómic


Un paseo por Bruselas, capital mundial del cómic

Tintí­n ha estado casi en tantos paí­ses como calles tiene Bruselas. El reportero más famoso del cómic conoce el Congo, China y hasta lugares extintos como la URSS, pero no tuvo la suerte de alojarse en el Eurostars Montgomery, algo que sí­ pueden hacer los turistas que recorren la cuna del tebeo.

Como Georges Prosper Remi (Hergé), Bruselas lleva la bande desinée en los genes. La historieta franco-belga nació a mediados del siglo XIX y floreció tras la Segunda Guerra Mundial en revistas como Tintí­n, vivero de Hergé. En esa época también despuntaron los creadores de Astérix, los franceses René Goscinny y Albert Uderzo; y otros como Jacobs, autor de Blake y Mortimer.

El éxito de esta generación de dibujantes llevó a Bruselas a cubrir en los 90 varios de sus edificios con gigantescas pinturas de historietas belgas. Una iniciativa que dio lugar al “recorrido de la BD”, que hace las delicias de los visitantes. Integrados en el patrimonio Art Nouveau de la ciudad, Los Pitufos y sus amigos alegran el ambiente callejero.

El recorrido mural invita a visitar barrios como el Sablon, donde se puede visitar la Iglesia Notre-Dame-au-Sablon; el rastro de la Place Jeu de Balle o el mirador frente al Palacio de Justicia.

Volviendo al cómic, una visita imprescindible es el Centro Belga del Cómic (Centre Belge de la Bande Dessinée), que muestra la evolución de historietistas como Hergé, André Franquin o Jean-Michel Charlier. Los más aficionados al tebeo también pueden acercarse al Museo Hergé, situado a las afueras de Bruselas, e incluso despedirse de su creador en el Cementerio de Dieweg.

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